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nayapi

primer artículo

este mi primer artículo creo que es una de las cosas que más me gustan hacer.. y se trata de la lecttura... algunas son escritas por mi y otras pues con las que a lo mejor me puedo identificar mas...

"Soy lo que amaste"
estaban trastocados por una fuerza, una música que se escuchaba y se veía. Los besos viajaban de un lado a otro, sonrientes, desmedidos y hermosos. las caricias de una parte, la de ella eran sin problema; del otro lado las de él, eran aventuradas pero tímidas; tocaba la suave y blanca piel, pero de un momento a otro volvía a cubrir el cuerpo acariciado, besado con las manos. Ella dspuesta, él, aún no.
momentos atrás, ella pensaba en que todo era irreal, que no podía ser. El susurraba leves lamentos de incredulidad; pensamientois de antaño envueltos en papel de recuerdo y atados con hilos de nostalgia azul, listos para ser abiertos y remembrarlos las veces que fueran necesarias. Pero no quiso decir nada, prefirió sonreír y dejar que todo se fuera, exorcizarse por ese momento.
De pronto el mar estaba ahí, ellos en el mar. Ella aún temía pisar sobre el agua, pero él le mostro que es posible. danzaron hasta la puesta y la salida de una eternidad. Sin palabras, ella escrbía en el aire lo que sentía a través de sus ojos claros, felices y temerosos. Del mar fueron al cielo, cerraron los ojos y dejaron entrar la brisa fresca de los labios uniéndose sin cesar, siendo ahora ellos, el mar. Unieron ambos amantes cielo y mar. El dijo: "Estoy preparado para tí".
se vistieron de esperanzas al tratar de imaginar entregarse mutuamente su calor. no existía frío alguno ni nada que se opusiera, pero sólo por un instante, luego llegó la humanidad y desnudó sus esperanzas; miraron como se esfumaba el calor de la imaginación, pero dentro quedaba el fuego listo para otra ocasión.
Él preguntó: "dime, ¿quién eres en verdad?", ella respondió, con ojos penetrantes: "No te lo voy a decir". Él insistió un poco más. No hubo respuestas importantes, pero no hacían falta. Las miradas de ella decían más que todo lo dicho en toda la historia de la humanidad. El tiempo avanzaba, parecía estirarse por ellos, más los apresuraba a tomar la desición; ambos la sabían, pero no les agradaba del todo. Se abrazaron , los latidos de sus corazones se confundieron en uno e hicieron temblar el lugar ¿Qué lugar?, no importaba donde estaban. No estaban cerca de ahí ni de sus moradas, más bien acogidos en un espacio creado por ellos; entre el cielo, mar y tierra; entre la luz, la oscuridad, entre el rojo y el azul, y un blanco detrás de ellos; AMOR.
Se fueron; ambos ya estaban preparados, pero no hubo consenso por parte de los demás, del entorno partieron. Ella se alejó feliz, con la sonrisa en todo el curepo y en todo su mundo. él, juro no volver a verla.
nueve años pasaron, se volvieron a encontrar, dentro del mundo, pero en la calle, en la acera de un lugar inimaginable. ella llevaba un pequeño tomado por la mano derecha, y con la izquierda a su esposo. el que un día juro no volver a verla, se encontraba con años más de apariencia por la ropa sucia, la barba intacta sin probar una navaja de afeitar y pidiendo caridad. el esposo saco un par de monedas y se las dió a su pequeño para que las posara en las manos sucias de aquél que algún día fue irreal. Cuándo levanto el rostro para agradecer, la descubrió: ahí estaba ella sonriente. Las miradas se reconocieron e inspeccionaron el pasado rápidamente. la apriencia era distinta, pero la esencia del ayer los delató. Se dijeron todo, se reprocharon todo, se amaron todo; en breves instantes de mirarse, su deuda quedó saldada, sonrieron en paz. Ella se alejó con su familia, era feliz, como cuando partió del lugar donde escucho y vió la música, dónde unió el mar y el cielo, donde se vistió y desnudo de esperanza, dónde el fuego quedó ensendido, pero nunca lo quemó, lo guardó y ni a su esposo le entregó. Ese fuego quedaría para siempre en su interior. el nunca partió, se quedó atrapado. cuando ella giró para volver a ver su antigua ilusión, él ya no estaba, ella sintió una gran libertad, abrió los brazos, sonrió y dijo casi en silencio: "Soy lo que amaste".

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